Una de las grandes ventajas de las croquetas es que permiten aprovechar sobras o excedentes y encima están buenísimas. No es una receta difícil, pero si que tiene un tiempo de dedicación alto. En cualquier caso, le dan mil vueltas a las que venden congeladas xD, vale la pena aprender a hacerlas.
Ingredientes:
- Pollo: 1/2u cocido o asado (mejor si es la pechuga)
- Harina: 4 c.s. (cucharada sopera)
- Huevos: 2u
- Pan rallado
- Ajo: 1u
- Leche: 3/4 l
- Cebolla: 1u pequeña (no hace falta ponerla)
- Sal, nuez moscada y Aceite
Normalmente yo uso pollo asado, pero si no hirviéndolo con leche también esta muy bueno. Comenzamos picando en trocitos finos el pollo y la cebolla. En una sartén pochamos esta última y la reservamos. Si no se quieren con cebolla nos saltamos el último punto.
En la misma sartén añadimos 4 o 5 cucharadas de aceite y sofreímos el ajo partido por la mitad hasta que este dorado y lo retiramos del aceite. Separamos la sartén del fuego, para que baje la temperatura un poco. Empezamos con la besamel, añadiendo la harina y la desleímos (que no hayan grumos) en el aceite. Una vez quitados los grumos añadimos la leche fría y sin dejar de remover, volvemos a poner la sartén al fuego (fuego medio); añadimos el pollo, la cebolla, salamos y añadimos la nuez moscada. No dejamos de remover hasta que la besamel este bien espesa y entonces dejamos cocer durante 5 minutos, para a continuación retirarlo del fuego en una bandeja para que se enfríe.
Ya solo nos queda formar las croquetas. En 3 platos colocamos harina (a mi me gusta ponerles harina al empanar pero no es necesario), 2 huevos batidos y el pan rallado. Vamos dando forma a las croquetas con dos cucharas y las pasamos primero por la harina, luego por el huevo y terminamos en el pan rallado. Hay que asegurarse, antes de rebozarlas, que estén suficientemente compactas para que no se rompan. Por último, como no ;), las freimos en abundante aceite hirviendo.
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